No grave will hold me...

No grave will hold me...
Os estoy vigilando...

lunes, 17 de septiembre de 2007

The Sandwatch IV

- Decidme, mis queridos conciudadanos, ¿qué opináis del tiempo?

Los aldeanos no se esperaban esta respuesta, si bien lo que esperaban en aquel momento era el fin del mundo. Su incertidumbre ante la inusual pregunta no sustituyó al miedo que sintieron desde que vieron aparecer de nuevo al Diablo.

- En vista de la escasa colaboración... – el extraño se encogió de hombros – espero que os sirva mi humilde opinión. El tiempo... es lo único que realmente tenemos. Pienso que, junto a la muerte, que no es más que el cese de dicho tiempo, nos hace igual a todos los seres, no solo a los egocéntricos humanos.


>> Así pues – el Diablo continuó ante las intrigadas expresiones de sus espectadores – siendo así, ¿consideráis al tiempo como vuestro enemigo?

El silencio seguía siendo sepulcral. El enmascarado suspiró y bajó sus hombros, en una exagerada expresión de decepción.

>> “ Oh, por supuesto que no Señor Diablo” – el Diablo agudizó su voz e hizo gestos infantiles, como imitando a un niño. – “¿Por qué deberíamos considerar nuestro enemigo a nuestra única posesión segura?” – de pronto, tornó a sus peculiares gestos habituales - ¡Exacto! ¡Muy bien, pequeño! – se respondió a sí mismo - ¿en qué desembocaría una situación así?

Esta vez el Diablo no esperó una respuesta. Se limitó a apoyarse con una mano en uno de las serpientes que ornamentaban al reloj de arena.

>> Permitidme responder a eso – Carraspeó – Miedo... – y miedo era lo que ahora mismo pudo observar en las caras de los aldeanos. – Os puse a prueba, mis queridos conciudadanos. Os concedí tres días de tiempo para comprobar cómo valoraríais el tiempo si fuerais conscientes de él. Y he ahí cuando la auténtica naturaleza humana aflora... – al pronunciar estas palabras, su voz esta vez sí denotaba decepción. – El egoísmo implícito en el instinto de autoconservación del corazón de los humanos saca a relucir las caras más oscuras de las personas. Crueldad, cobardía... Éstas son siempre respuestas habituales al impulso del miedo. Mejor dicho... respuestas al miedo que no sois capaces de afrontar.

La mayoría de los aldeanos que escucharon aquellas palabras bajó su cara, avergonzado. Se pudo oír el sollozo de alguno de los niños.

- Pero afortunadamente la naturaleza del ser humano presenta una cierta dualidad – el Diablo prosiguió con su soliloquio, levantando la cabeza. – algunos sí comprendisteis mi intención al realizar esta macabra pantomima.

Esta vez el alcalde sí reaccionó.

- ¿P-pantomima...? – el miedo estaba dejando paso a la indignación.

- ¡Cielos! – el Diablo exageró su sorpresa - ¡Cuan agradable resulta el sonido de una voz ajena a la mía! Efectivamente, el mundo hoy no llegará a su fin.

Extrañamente, en primera instancia, nadie mostró señales de alivio en su expresión. El enmascarado se rascó la cabeza.

- ¿Cómo...preferían que así hubiera sido...? – rió sonoramente – En fin... antes de que decidan lincharme, proseguiré. Así como el miedo al paso del tiempo ha traído consigo lo más oscuro de los humanos, algunos sí habéis comprendido que no importa cuánto nos quede – barrió con la mirada a todos los aldeanos que permanecieron allí – lo que importa es cómo decidimos vivirlo.

Los aldeanos se tomaron un tiempo para rumiar aquellas palabras, momento que el Diablo aprovechó.

- He de marchar, queridos conciudadanos – acarició la parte de cristal del reloj a medida que añadió – os dejo este presente para que no olvidéis nada de lo sucedido. Para que... el tiempo no lo borre.

Dicho esto, comenzó a caminar hacia las puertas de la aldea, que los exiliados dejaron abiertas.

- Así que... – el alcalde se dirigió al enmascarado – vos no sois el Diablo, ¿no es cierto? – todos los aldeanos le observaban marchar. Detuvo su avance y se giró para dirigirse por última vez a ellos.

- Je je je... el Diablo... Tanto Él como Dios están dentro de cualquiera que se lo plantee.

Dicho esto, marchó.

Los aldeanos permanecieron un rato en la plaza, observando el reloj, símbolo de tanto siendo tan simple.

- ¿Y por ésta estúpida perorata condena a nuestra aldea al abandono? – un padre de familia habló, tras un largo silencio
- Los que marcharon no merecían vivir aquí – respondió el alcalde. Seguidamente sonrió. – Nos las apañaremos sin ellos.

La pequeña del alcalde aprovechó ese momento de distracción para correr hacia las puertas de la aldea. No entendía muy bien lo que había pasado, pero quería despedirse de aquel señor tan divertido y raro. Unos cuantos metros pasadas las puertas pudo ver la silueta del Diablo , con su capa y su alto sombrero de copa, caminando por un polvoriento camino.

- ¡Señor Diablo! – gritó la niña.

El extraño se detuvo, y se dio la vuelta lentamente. A pesar de no llevar la máscara, la mitad de su rostro seguía cubierta por el ala del sobrero. Sólo se le veía su boca. Estaba sonriendo.

- Yo quería... – la despedida de la hija del alcalde se vio interrumpida por un movimiento de mano del extraño. Éste se metió una mano en la túnica y sacó de allí un pequeño objeto, que lanzó al aira en dirección a la niña. Ésta, dificultosamente, logró atraparlo al vuelo.

Se trataba de una réplica en miniatura del reloj de arena de la aldea.

- Disfrutad de vuestro tiempo, pequeña. – el extraño levantó el ala de su sobrero, revelando un par de ojos que el brillo de la luna reflejaba de un color amarillo ambarino.

La niña volvió a mirar el reloj, volteándolo y viendo como la prístina arena fluía de una mitad a la otra.

Cuando quiso agradecerle el obsequio al extraño, éste había desaparecido

FIN

7 comentarios:

Tréveron dijo...

Espero que os haya gustado este pequeño relato que se me ocurrió una noche de esas tantas que no pude dormir...

:P

Tenemos título para el proximo relato!!!

"The Nether"

Ahi queda eso! ;P

BIO dijo...

Soy la primer!!!!

Acabo de llegar de Albacete y lo primero que he hecho ha sido leer tu relato;y me ha encantado,....me estoy convirtiendo en una fan tuya,...donde puedo conseguir una foto firmada,...jejej;)

PD: Esperando el siguiente relato.

Besos cielo.

Tréveron dijo...

TENGO UNA FAN!!!


SI!!!!

LO CONSEGUI!!!!


ajiem... pero eso no me va a cambiar....

Fluffy dijo...

....es un reloj menos bonito que el anterior...pero también tiene su encanto...

Anónimo dijo...

Muy chulo! Ma gustao el personaje del Diablo jeje, muy simpático el tio XD

A ver con qué relato nos sorprendes ahora!

:)

Darja dijo...

quizá el otro es más...original, pero este también está muy chulo. El concepto del tiempo es un poco más típico pero le has dado un enfoque chulo.

Jo, yo no sé escribir relatos cortos XD

Siltha dijo...

Jo, molan tus relatos.