No grave will hold me...

No grave will hold me...
Os estoy vigilando...

domingo, 7 de octubre de 2007

The Nether. Chapter I: The Tale

- Ah, llega tarde...

Dimahl siempre había sido impaciente, pero realmente, aquella Bianco se estaba retrasando demasiado.

- ¡Maldita sea! Se supone que son los buenos... ¿No es lo suyo ser puntuales y todo eso...?

Llevaba su guadaña apoyada en sus hombros, con los brazos sobre ella y paseaba nervioso sobre sus grandes botas negras. Corría un leve viento en la Bifurcación, y la holgada y ajada parca grisácea que Dimahl vestía ondeaba dejando ver el ajustado mono negro que éste llevaba bajo ella. Su pelo castaño oscuro, que tendía a cubrirle los ojos y que terminaba poco más allá de la nuca, también danzaba al son que marcaba el movimiento del aire. La luz del Crepúsculo Sin Fin, característico en la zona de la Bifurcación, dejaba ver sus ojos negros, que refulgían como un ónice aun con la escasa luz, y también la cicatriz que interrumpía su ceja derecha y atravesaba su adusto rostro diagonalmente hasta la comisura izquierda de sus labios.

La inquietud crecía en su interior. Lo que pretendían hacer no había tenido precedentes registrados en la historia de aquel lugar. El Trono no quedaba lejos de la Bifurcación. Y si el Juez llegara a descubrirles... No, prefería no pensar en eso. Dimahl tuvo que hacer lo imposible para salir de Nocheeterna sin despertar sospechas: si bien en el territorio de los Nero era fácil entrar, salir era virtualmente imposible. Y así debía ser... El lugar donde van a parar las almas de los malvados tras su muerte debía ser un páramo de penitencia eterna. Y eterna quiere decir que no se pueda salir de allí. Por eso le extrañaba que Nahara estuviera tardando tanto. En la antítesis de Nocheeterna toda alma era completamente libre. Dimahl nunca había estado allí, pero había oído lo suficiente. Sin puertas, sin vayas, sin castigo, sin vigilantes siempre atentos... “Aburrido...” Eso es lo que siempre pensó.

Por fin, Dimahl pudo ver una figura acercándose desde Guardaluz, el territorio de los Bianco. Se trataba de una mujer algo más baja que él. Sus largos cabellos rubios que llegaban hasta su cintura, hacían que Dimahl imaginara el perenne esplendor de Guardaluz reflejándose en ellos. Sus ojos eran lo que más le llamaron la atención (tal vez porque estaba acostumbrado al color negro de los ojos de todos los Nero). Eran de un verde aturquesado que hipnotizaría a cualquier humano que posara su mirada en ellos. “Seguro que esos perdedores enamoradizos caerían a sus pies”. Su sinuosa silueta caminaba sobre sus pies descalzos como si estuviera flotando, ondeando la túnica inmaculada y prístina que, aunque la cubría casi por completo, dejaba ver de vez en cuando porciones de su hermoso cuerpo. Al Nero siempre le llamó la atención el hecho de que ningún Bianco llevara nunca un arma. “Al fin y al cabo, son ellos los que de vez en cuando nos mandan su propia escoria...”


- Saludos, Nero – Nahara hizo una sencilla aunque solemne reverencia. Su voz era tan clara y pura como el resto de su aspecto

- Tienes mucha cara al presentarte con formalidades después de llegar tarde... – Dimahl refunfuñó.

- Mis disculpas, Dimahl. Tuve problemas en encontrar aquello que requerimos.

Si iban a hacer aquello que pretendían, debían hacerlo bien. Dimahl pidió a Nahara que buscara en los archivos escritos de Guardaluz algún modo de disimular su presencia en los territorios a los que no pertenecían. Nahara sacó un trozo de pergamino de su túnica “¿Llevan bolsillos ahí dentro...?” se preguntó Dimahl. El papiro estaba enrollado y atado con un fino trozo de tela celeste.

- ¿No tenéis archivos en Nocheeterna? – en la voz de Nahara había un deje de rencor: ella era la que había tenido que hacer toda la investigación al respecto.

- Oh, los tenemos. “Métodos de ajusticiamiento”, “Cómo disolver un alma”, “Manejo aplicado de Guadaña”... Todo muy práctico en nuestro día a día- Dimahl sonrió - pero poco relevante en lo que nos concierne ahora mismo.

Tras clavar su guadaña en el suelo con un fugaz pero firme movimiento, tomó el pergamino de las manos de Nahara y lo abrió. Para su sorpresa (y decepción) se trataba simplemente de un relato.

- Nos la estamos jugando... ¿y me traes un cuento? – Espetó Dimahl.

- Leedlo, insolente...

Trataba de un Nero y una Bianco que se conocieron paseando por la Bifurcación del Río de las Almas. Ambos se enamoraron a pesar de pertenecer a clanes opuestos, entre los cuales nunca había habido buenas relaciones. “Basado en hechos reales...”, pensó Dimahl. Pronto se dieron cuenta de que su principal problema sería verse de manera común. Su solución fue que cada uno, alternándose, visitara al otro en su respectivo territorio. Pero ningún Nero sería bien recibido en Guardaluz, y quizás mucho menos un Bianco en Nocheeterna. Ambos pensaron en cómo encubrir su presencia en los territorios hostiles. Ello suponía un problema, ya que un Nero podía sentir espiritualmente la presencia de sus antagonistas, y viceversa. La Bianco pensó en algo.

- ¿Compartir nuestras almas? – Dimahl estaba realmente intrigado. - ¿Qué demonios quiere decir eso?

- Seríamos híbridos. – Nahara sonaba ansiosa - Ambos transmitiríamos parte de nuestra esencia al otro. De esta manera no sólo nuestra apariencia se confundiría, sino también nuestra presencia. Será perfecto para nuestra empresa.

- Vaya, vaya... Mitad Nero y mitad Bianco... – Dimahl se frotó el mentón – Eso nos convertiría en seres prácticamente perfectos... ¿Cómo es que nadie nunca lo ha hecho antes?

- Hemos de admitir que las relaciones entre nuestros clanes no han tendido nunca hacia la colaboración mutua... – Nahara se encogió de hombros - Supongo que ningún miembro de nuestros clanes hubiera estado de acuerdo en que un miembro del clan opuesto goce de semejante poder.

- La idea me gusta... ¿Pero cómo lo haremos?

- Sigue leyendo, Dimahl... – la creciente impaciencia de Nahara hizo que perdiera los formalismos.

Dimahl prosiguió con el relato. La Bianco de la historia, a pesar de haberlo propuesto, ignoraba el modo de hacerlo. Mantenerse demasiado tiempo juntos en las tierras de la Bifurcación hubiera despertado sospechas. (“De ahí que yo esté tan nervioso, maldita sea...”) así que debían pensar en algo rápido. Sin embargo, no se les ocurría nada. Decidieron que lo mejor sería que cada uno lo pensara detenidamente en su respectivo territorio hasta que a alguno de los dos se le ocurriera algo. Apenados, se prepararon para partir, no sin antes darse su primer beso.

Entonces ocurrió. En ese sincero beso ambos Guardianes se entregaron sus almas, sin saberlo. Cuando ambos abrieron los ojos, según el relato, era como si sus naturalezas se hubieran intercambiado. La Bianco ahora estaba cubierta por las grisáceas y ajadas túnicas sobre el ajustado mono negro y botas de los Nero, mientras que el Nero vestía con el sudario prístino, la larga capa también blanca y las sandalias doradas que presentan lo Bianco varones. Al verse mutuamente, instintivamente volvieron a su estado original, debido al sobresalto del cambio tan repentino. Al parecer, y según la historia, ambos podían cambiar su aspecto a voluntad. Así, comenzando por una visita de él a Guardaluz, comenzó su romance.

Dimahl enrolló el pergamino ignorando el final del relato.

- No me fío... – se quedó escrutando unos segundos el papiro. - ¿Quién se supone que ha escrito esto..?

- El relato es anónimo... – respondió Nahara – Lo encontré en una sección de historias de colaboración entre clanes, pero no sé nada del autor... En cualquier caso... ¿por qué debería importar eso...?

- Esto parece demasiado conveniente... Como si quisiera ser encontrado, ¿no crees? Vamos, no me digas que no te escama. – miró a Nahara.

- Sois muy desconfiado, Nero... – respondió ésta.

- Desconfiar es lo mío, pequeña... además, para que esto funcione debe de ser un beso sincero – giró la cabeza y se encogió de hombros, mientras sonrió – Tú solo me produces una brutal indiferencia...

Nahara se acercó a Dimahl, refunfuñando.

- Para mí esto tampoco es algo agradable, estúpido engreído... – con una mano, asió el mentón del Nero y le obligó a mirarla – Pero si queréis ver el territorio de Guardaluz más os vale que pongáis de vuestra parte.

Dimahl la miró a los ojos y suspiró: realmente no tenía más remedio.

Acercó su cabeza rápidamente hacia la de Nahara y le dio un fugaz beso en los labios con brusquedad. A ella aquello no le hizo ninguna gracia, y le miró con una mueca de ira. Dimahl apartó la mirada y espetó:

- ¿Ves? ¡No funciona! – y se cruzó de brazos.

La respuesta de Nahara fue una sonora bofetada en la mejilla del Nero que casi le arranca la cabeza.

15 comentarios:

Darja dijo...

uoooooh que chachi-típico y cómo mola !!!!

XDDDDDD

Keirana dijo...

Angelitos y demonios, weee ^_^

A mí me ponen más cuando son dos tíos, pero bien, no pasa nada, seguiremos leyendo a ver que les pasa a estos dos y pq cojones están tan interesados en transitar las zonas contrarias...

tamara dijo...

q bien q pinta este relato!!
A la espera de q cuelgues la continuación :)

No nos hagas esperar mucho q se queda interesante la cosa. Queremos saber q es ese plan q se traen entre manos

:D

Sinkim dijo...

El relato promete, ojala no tardes mucho en poner la continuación :-D

Tréveron dijo...

en serio es tipico..?

:'(

Keirana dijo...

Ha dicho chachi-típico!! cenutrio!!! Es muy diferente a decir "puaj, típico" X_D

Tú sigue escribiendo y las críticas después, pero a ver si te las tomas un poco menos a la tremenda.

Gluvia dijo...

"La respuesta de Nahara fue una sonora bofetada en la mejilla del Nero que casi le arranca la cabeza."

Choca un poco con el resto de la historia, no crees?

Es preciosa, sigue asi y no tardes mucho en poner la continuación.

Tréveron dijo...

jo...

Tréveron dijo...

si, la idea era que chocara, por eso es la ultima frase:P

Darja dijo...

qué sensible, jo...el fondo es típico, pero eso no quiere decir que no pueda ser bueno o que no me guste. De hecho, lo más típico suele ser lo qeu triunfa XD

Pero veremos como evoluciona, veremos, veremos...

Deed dijo...

A mí me ponen más cuando son dos tíos

¡¡y luego soy yo la enferma!! XDDDD

...


(estoy contigo, Kei... X_DDD)

el relato mola, tal vez si que es cierto que es algo tipico, pero eso no significa que este mal. Los términos de Nocheeterna y Guardaluz me encantan, y si te lo curras puede salir algo bastante interesante ^^

Pícara dijo...

A mi lo que mas me ha molado han sido los términos ^^

Insisto como el resto en que típico no tiene porque ser malo, si cuentas algo típico con tu estilo y le aportas algo nuevo, y sobretodo tuyo, será superchachi.

A la espera de más! =D

Devioren dijo...

Molan los puntazos de humor sardónico del Nero XD

Y coincido con Pic, me molan los nombres.

Siltha dijo...

A mí no me parece tan típico, claro que yo no he leído ni una décima parte de los libros que ha leído Darja en su vida. xD

Solo una puntualización ortográfica: "nunca había estado allí, pero había oído lo suficiente. Sin puertas, sin vayas, sin castigo, sin vigilantes siempre atentos... " Supongo que te refieres a vallas/verjas, no? ¿O es que no entiendo la frase?

Tréveron dijo...

si, si, vallas verjas..'^^