No grave will hold me...

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Os estoy vigilando...

viernes, 14 de diciembre de 2007

Memorial

Mi hermana dijo una vez:

“El Papá Andrés es eterno”

Yo era un niño. La creí.

Y al parecer, sigo siendo un niño, porque aun la creía. Quizás por eso me pilló tan de sorpresa.

Mi padre se define a sí mismo como el número uno, pero él y yo sonreíamos. Ambos sabíamos que no es así.

Lo eras tú, Papá Andrés.

Es curioso. Te conocía muy bien, y nunca he estado seguro de que porqué todos tus nietos te llamábamos así.

Y ahora te has ido...

Mi Papá Andrés es eterno, pensé, eso no puede ser.

Pero pasó. Y no hay lágrimas en el mundo que puedan explicar cómo me sintió.

Te fuiste sin sufrir, sin molestar. Lo tenías planeado, ¿verdad? Nunca te gustó molestar...

La mejor persona que jamás haya conocido. 85 añazos como 85 soles. Y un cuerpecito que, a pesar de ser pequeño y enjuto, tenía la fuerza de un roble y la vitalidad de un amanecer.

Siempre con historias que contar. Y siempre con un mensaje que dar. Por no hablar de lo manitas que eras. Todo, por estúpido o nimio que fuera; siempre tenías una solución ingeniosa para solucionarlo. Pero ahora te has ido. Y dejas tantas cosas por arreglar...

Dejas tantas cosas rotas...

Nunca había ido a un funeral... Ni siquiera al del amor de tu vida.

Allí, abrazado a tus fotos como un niño egoísta, sólo sentía rencor. Rencor hacia mí mismo por cada lágrima enjugada o por cada sonrisa que pueda esbozar durante el resto de mi vida, insultando tu pérdida. Rencor hacia el ignorante que, tras un altar, balbucea sobre tu persona sin tener ni idea de lo enorme que siempre has sido. Rencor hacia ese frío cajón de madera, que no es digno de guardarte para siempre. Rencor hacia el mundo, por seguir girando con esa cruel indiferencia. Un mundo que, tras apenas unos días sin ti, ya vale menos la pena.

Y así, dejando un legado de gente que te adorará siempre, te has ido.

En mi vida hube deseado con tanta fuerza que existiera un Dios. Un Dios que cumpliera lo que todos pensábamos: que mi Papá Andrés sea eterno. Pero no quisiera engañarme.

Si realmente existiera un Dios, no se te hubiera llevado de la tierra que tanto te ha necesitado. Que tanto te necesita. Que tanto se necesitará.

Así, el número uno se ha ido. Y nadie, jamás, podrá sustituirle.

Andrés Martínez Pérez, Andrés “El Armero”

Descansa En Paz



“¡Mi Papá Andrés es eterno!”

3 comentarios:

Era dijo...

me habia encaprichado, me habia propuesto no comentarte, hasta que mi guerra invadiera tu mundo, pero este tipo de port, me atrae demaciado y me veo olbigada a escribir este, mi primer comentario en tu blog y no esperes un segundo pronto que esta es una ocacion extraordinaria

en la vida la gente va y viene, pero uno suele cometer la mala costumbre de olvidarlo, es uq eparace que estuveran siempre, uno parece estar seguro de que vera a esa persona mañana y de pronto ya no esta, es duro, uno se enoja, se irrita, se entristeze, se frustra, y sufre un monton de sentimientos mas que hacen la perdida tan dificil que uno reniega de todo.

pero tarde o temprano pasa, algun dia el sol brillara de nuevo y no te molestara su brillo, pèro no me malentiendas, ahora estas en plena tormenta y puede que te falte mucho para que te toque el sol, vive tu dolor, sufrelo, hasta que ya no puedas mas, por que el hombre que estubo a tu lado se lo merece y tu mereces tu sufrimento, sin el no prodias creecer, y mas importante sin el no podrias matener el recuerdo y avansar...

la gente suele creer que una muerte es motivo de pena, y en eso tienen razon pero nadie lo sabe a ciencia sierta hasta que lo vive, ahora te a tocado el turno, no te quedas mas que vivir la experiencia y no apresures el proceso, que esas heridas solo las cura el tiempo, ahora me despido, te daria el pesame, pero siempre me a parecido un acto frio y sin sentido, pues nadie suele darlo de corazon, pero te dire una ultima cosa:

"sientes la muerte a tu lado, pero recuerda que no es la tuya, es normal que sufras pero no sucumbas, tu aun deves vivir"

y ahora si, con la esperanza, de almenos aver servido de algo, aunque sea llenar la zona de comentariso, me despido, cuidate trebol, perodon , cuidate Andres -.-

Pícara dijo...

En estas situaciones no se puede decir nada de nada.

Ya te dije que lo siento.

Al menos piensa que, si eres capaz de decir tantas cosas grandes sobre una persona, es porque has tenido la suerte de conocerle y disfrutar de él.
Toda mi familia habla de lo graciosa que era mi abuela, pero cuando para cuando yo la conocí, fue para unos pocos años, en los que ya estaba muy enferma, que apenas recuerdo.

Es horrible que la gente se muera y nos deje aquí.
Pero por favor, no te sientas mal por sonreir.
No mereces ningún sufrimiento.
Celebra que le conociste y disfrutaste, y que se fue sin dolor.

Y si necesitas algo, no tienes más que pedirlo :**************

Lo siento mucho.

Deed dijo...

en este mundo no existe más muerte que aquella impuesta por el olvido.... y por ello Papá Andrés es y será siempre eterno, pues nunca jamás será olvidado por aquellos que le habeis querido (y seguís queriendo).

Un abrazo, ya sabes que me tienes para lo que necesites... y una vez más, lo siento u_u